Moraleja Republic” en sus últimos episodios

Grotesca, troglodita, caricaturesca y vergonzosa luce Guatemala gobernada por una camarilla impresentable que lleva al país en reversa y sin frenos. Los argumentos de la alianza política criminal que sostiene al gobierno de Jimmy Morales para promover su agenda no solo no son creíbles, sino que son motivo de asombro, indignación y repudio como se puede constatar en la totalidad de la cobertura noticiosa de los últimos acontecimientos registrada en los principales diarios y agencias noticiosas del mundo.

Solo gente obtusa, asustada, desesperada y que está aprovechando un acceso a ese poder corrupto, se presta a reproducir falacias y argumentos esgrimidos para justificar su ataque a las instituciones que no logra controlar como CICIG, MP y CC.

Se les olvida que Guatemala no ha dejado de ser patio trasero de la súper potencia del mundo y que si bien en la actualidad el fenómeno de la post verdad tiene grupos de seguidores, la mentira no ha llegado a tomar el poder en la mayoría de las democracias del mundo como para creer en la narrativa oficial que aspira a convertirnos en algo más patético que una Banana Republic, es decir en una Moraleja Republic.

Como sacada de un guion de Moralejas, la narrativa gubernamental y de sus aliados quiere hacer creer al mundo que la CICIG apoyada políticamente y financiada por países como Estados Unidos, Canadá, Alemania, España, Suecia, Noruega y muchos otros que son motores del mundo occidental y democracias consolidadas, es un proyecto de la izquierda que busca instaurar un régimen socialista en el país. Semejante disparate aunado al desmantelamiento institucional de programas y proyectos que tomó años implementar y que contaron con el mismo apoyo de la comunidad internacional, han encendido las alarmas en las capitales europeas y norteamericanas más importantes respecto a la amenaza que representa el gobierno de Jimmy Morales.

Ahora empiezan a darse cuenta que no se trata de un gobernante inexperto que no sabe lo que hace, confirman un poco tarde que detrás de tanta torpeza y acciones destructivas, se esconde la agenda de grupos de poder que buscan mantener un statu quo impresentable y responsable de tener al país como uno de los más atrasados del continente.

Para mantener el control en las instituciones del Estado y reproducir el modelo patrimonial de saqueo del erario público que resulta obvio e impresentable para el mundo entero y que quedó develado con las investigaciones de las redes de corrupción, ahora se proponen aislar al país internacionalmente demonizando a Naciones Unidas y a todos los países que muestran rechazo a sus acciones, argumentando una soberanía que los libere de todo control y sanción por los delitos que cometen.

Morales tiene que entender que el país no es uno de los episodios de su mal recordado programa Moralejas, en el que se puede decir y hacer cualquier ridiculez y seguir como si nada, pensando que goza de audiencia y aprobación.

La Moraleja Republic que nos tratan de imponer es demasiado burda y costosa para el país, por eso no dudo que con cada capítulo de torpeza que dan como el bochornoso acto de sacar al MP del aeropuerto La Aurora para ejercer su poder soberano de dejar hacer y pasar el tráfico de personas y lavado de dinero, se seguirán hundiendo hasta que felizmente no podamos ver los rostros que se ofrecieron a personificar la corrupción y la impunidad como valores supremos de una patria que se niega a seguir bajo sus dominios.