Unos en la pena y otros en la pepena

Las dramáticas escenas que dieron la vuelta al mundo de la caravana de miles de ciudadanos hondureños que emprendieron camino buscando suelo estadounidense en fuga de las condiciones de violencia y hambre que viven en su país, llamaron la atención de todo el mundo incluso activando el tweet del presidente Trump; pero en cambio esto fue visto por diputados guatemaltecos como oportunidad para echar andar su agenda pro impunidad en medio del drama humanitario.

La caravana humana de migrantes hondureños fue la noticia internacional más vista durante tres días consecutivos y tuvo además gran impacto político en Washington, pese a que es un fenómeno permanente que se da a diario aunque obviamente de forma no tan espectacular. Solo de Guatemala se estima que salen 410 connacionales diariamente por vía terrestre buscando alcanzar entrada ilegal a Estados Unidos, es decir que cada diez días se podría juntar una caravana similar si se organizara sonoramente como lo hicieron los hondureños.

Mucho pedir a los diputados hubiera sido un gesto humanitario hacia los hermanos hondureños, pero llevan años ignorando las causas que provocan la separación de familias y el éxodo de millones de guatemaltecos que alcanzan ya casi los tres millones, pero en cambio decidieron solidarizarse con ellos mismos, aprobando una reforma que los beneficia directamente, quitándoles persecución penal y años de cárcel por haberse financiado ilegalmente.

Mientras en Washington se alboroto el cotarro que mereció tweets del presidente y vicepresidente de la gran potencia, acá los responsables de la conducción política están ocupados granjeándose impunidad y asegurando seguir en sus posiciones de poder, y defendiendo la soberanía de un país que se está quedando sin habitantes porque huyen del yugo de la corrupción y la indiferencia de sus gobernantes.

Para intentar evadir responsabilidad, los gobernantes de Honduras y Guatemala se reunieron para ofrecer un retorno seguro a los miembros de la caravana, en un remedo a lo hecho por Maduro en Venezuela que sarcásticamente ofrece chárter gratis a los venezolanos que han salido también en masa huyendo de las condiciones de miseria en que lo han dejado sus propias autoridades.

En Washington no les termina de caer el veinte que pese a ser electos, los gobiernos del triángulo sin norte han demostrado estar en poder para mantener arreglos cupulares en beneficio propio y de unos cuantos, y esperar de ellos compromiso y resultados para frenar las causas que provocan migración masiva a su país es una ingenuidad que les seguirá pasando facturas. Deben aprender que no es que la gente se vaya en busca del sueño americano, es que huyen de la pesadilla que les toca vivir en sus barrios y pueblos abandonados a su suerte por autoridades indolentes.

Ahora que también un grupo salvadoreños ha anunciado la organización de una nueva caravana desde ese país con rumbo al norte, los diputados guatemaltecos pueden aprovecharse de este nuevo drama humano para aprobar una nueva pieza legislativa de impunidad como la ya anunciada eliminación del transfuguismo para que sigan gozando de sus posiciones de poder mientras observan indiferentes la angustia y el dolor, de la gente que inocentemente les da su voto.